El gran error que cometemos al discutir

Popzest.comGood morning, good morning! Espero que estén teniendo un excelente día 🙂

Todos hemos tenido discusiones, ¿cierto? Con gente que queremos, amigos, padres, hermanos, y otros. Pero también con personas más distantes, como el jefe o la señora que no respetó las señales de tránsito. Una vida sin discusiones es una ilusión, ya que es a través de ellas que podemos entendernos, saber lo que piensa el otro, escuchar diferentes puntos de vista, negociar y llegar a acuerdos.

Me quiero centrar en las discusiones con los seres queridos. Cuando alguien que queremos piensa A y nosotros pensamos B suele haber una larga discusión que va idea y vuelta, ida y vuelta, ida y vuelta. A veces se llega a alguna solución factible, pero muchas veces la discusión continúa hasta que uno que los dos (o los dos) ya está agotado de la interacción. Al día siguiente, se hacen las paces y se sigue adelante.

¿Pero se solucionó realmente algo? Recuerdo una cita que leí que cambió mi forma de ver las discusiones. Decía: “El principal error que cometemos al discutir es que escuchamos para responder, pero no para entender”.

¡Qué cierto! Después de todo, a nadie le gusta perder una discusión. Escuchamos lo que el otro nos dice, de qué nos acusa o nos critica, e inmediatamente pensamos en cómo refutarlo o qué situación de antaño podemos echarle en cara.

No escuchamos para entender lo que siente el otro. Porque normalmente lo que nos dice no es tan obvio. Si critica que, por ejemplo, nunca estás presente o siempre llegas tarde, lo que probablemente está intentando decir es que siente poco querido o abandonado. En general, no somos muy buenos para expresar directamente lo que sentimos: “me siento poco apoyada”, “me gustaría que me escucharas más”, “significaría el mundo para mí que intentaras llevarte mejor con X persona”.

Por eso hay que aprender a escuchar. Cuando uno ama a alguien ganar la discusión no es lo principal. Es escuchar que necesita detrás de lo que está diciendo. Que le hace falta, cómo podemos hacerlo sentir más querido.

¿Qué opinan ustedes?

Un abrazo grande y feliz miércoles!

Andrea

*La imagen pertenece a Popzest.com

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17 comentarios en “El gran error que cometemos al discutir

  1. Sería ideal actuar siempre así, pero creo que cuando uno está enojado le cuesta mucho salirse de sí mismo a veces. Mi mayor error es usar el “siempre” y “nunca”, porque termino mirando hacia el pasado y no concentrándome en la discusión actual.
    Cariños Andrea

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    • Sí, yo también caigo a veces en ese absolutismo de “siempre” y “nunca”. Al final, obviamente es una exageración y no ayuda en nada. Pero es difícil el calmarse, como dices tú, jajaja. Muchos cariños para ti también, Ale!

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  2. Me gustan mucho tus escritos, los temas son bastante acertados y necesarios.

    Eso de no ver el trasfondo de lo que nos quieren comunicar, es algo que trabajar mucho para tener mejores relaciones con nuestras personas queridas.
    Gracias por recordarnos cositas así 😉

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  3. Ay toda la razón, en mi caso siempre discuto para pelear mas, e incluso aveces busco a las personas, es terrible. Pero tb debo decir que luego de pasar por la ira, puedo sentarme a hablar y entender el asunto. Porq siendo sincera los enojos me duran como maximo 1 día. Soy super poco rencorosa y suelo entender todos los motivos. 😀

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  4. Ay Andrea que tema el tuyo!!! porque es verdad que uno actua a la defensiva sin pensar más que en lo que UNO siente pero no más allá de las pretensiones que tiene esa persona y porque plantea X problema. Para los problemas, se debe negociar y ahí está el asunto, muchos no tenemos del todo superado el tema de la frustración, ansiedad o impulsividad, entonces al actuar “de la guata” y no consensuar lo que se podría hacer, se genera que sólo una parte queda conforme (si es que es así) y la otra termina dejando el tema por “pasando” pero generando un resentimiento que al final, solo lo contamina por dentro.

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      • Sí, como no es algo que a mí se me de muy fácil, estoy trabajando en observar a la persona cuando está comentándome su molestia y pensar en lo difícil que le resultó hacerlo (pensando que es un cercano/a mío) y negociar que se puede hacer, aunque es difícil yo antes solía ser muy visceral y llegaba y hablaba todo de la guata, y después me arrepentía por la reacción. En fin, son procesos. 🙂

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  5. Es tan cierto lo que dices, es tan importante entender lo que necesita el otro, más que ganar la batalla. Yo soy tan ególatra que siempre me centro en ganar las batallas y me cuesta ponerme en esos casos, en el lugar del otro.
    Muy linda columna. Para suspirar!

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  6. Creo que depende de con quién discutas. Yo tengo familia peleadora, discutimos por todo, somos todos diferentes y hay mucha intransigencia. Con los añosh, he aprendido con quién puedo discutir y con quién es tiempo perdido. Eso de pelear viendo cómo ganarle al otro es lo menos sano que hay, si esto no es una competencia! Yo no quiero ganar, quiero hacerte entender que lo que piensas está mal! (jaja, suena super narcisista pero casi todas mis discusiones con familia son porque intento que no traten mal a otra gente, que no discriminen, cosas así. Me ha resultado repoco! Jaja).

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